# |
utenberg vivió en una época de
fuertes diferencias entre gremios y patricios que perturbaban la paz de la
ciudad. Después de sus estudios en la ciudad de Erfurt abandonó la ciudad
de Maguncia, pasando algunos años en Estrasburgo, importante centro
comercial de la época, lugar idóneo para desarrollar una actividad y ganar
dinero. En 1448 vuelve a Maguncia, e instala un taller de composición e
imprenta, que hizo funcionar en el Getenberghof. En Maguncia, según
consta, se imprimieron los primeros libros fechados. La impresión comenzó
en 1452, y en octubre de 1454, Eneas Silvio Piccolomini, -el posterior
papa Pío II-, comunicó al cardenal español Juan de Carvajal que en la
Dieta Imperial de Frankfurt se ofrecían partes de una Biblia realizada por
un hombre asombroso. Seguramente, se trataba de la Biblia de
Gutenberg, ya que se hablaba de 158 y 180 ejemplares, por lo cual sólo
podía referirse a libros impresos. Tres años tuvieron que pasar para que
esta grandiosa obra estuviese finalizada, demostrando que estaba en
condiciones de configurar un libro con la misma perfección que un copista
medieval. Para financiar la impresión, Gutenberg tuvo que pedir por dos
veces un préstamo de 800 florines al comerciante de Maguncia, Johannes
Fust. Esta suma era muy elevada, y como Gutenberg no pudo devolver el
dinero a tiempo, su máquina de imprimir cayó en manos del prestamista
Fust, quien, junto a su yerno Peter Schöffer, un antiguo colaborador de
Gutenberg, instaló una imprenta propia que siguió existiendo a través de
los herederos de Schöffer hasta bien entrado el siglo XVI. En sus últimos
años Gutenberg vió, no sin tragedia, la caída bélica de Maguncia y unida a
ella también los comienzos de la expansión del arte tipográfico por toda
Europa. A partir de 1465 recibió una renta del arzobispo Adolfo de Nassau,
el vencedor, lo que equivalía a un homenaje público. Falleció el 3 de
febrero de 1468 en Maguncia.
La Biblia de Gutenberg se tenía que apartar lo
menos posible de la acostumbrada imagen del códice, de tal forma que el
comprador no encontrase inusitada la obra. Por ello, el texto puede
inscribirse dentro de la tradición de manuscritos que fueron empleados en
el área de Maguncia. Para conseguir un ajuste del texto lo más equilibrado
posible y con alineación de márgenes, Gutenberg encargó 290 tipos para la
Biblia, donde son admirables, sobre todo las complicadas uniones
entre los tipos o ligaturas. Ninguna impresión posterior ha superado jamás
a ésta en calidad tipográfica. En prácticamente ninguna invención, se
encuentra tan gran perfección desde el mismo inicio. Los compradores de
una Biblia de Gutenberg no recibían ejemplares idénticos, pues los
tomos se embellecían cada vez de diferente modo. Dado que cada ejemplar de
la Biblia es único, es sin duda oportuno confeccionar también una
edición facsímil del ejemplar de Burgos.
- -Nuestra edición: Valencia, 1995. Del ejemplar de la
Biblioteca Pública del Estado en Burgos.
- Tirada de 1.380 ejemplares, numerados por notario
mediante acta notarial, y con firma autógrafa del impresor-editor.
(Primera edición (A) de 690 ejemplares).
- Tamaño: 41.3 x 30.3
cm. Dos volúmenes de 325 hojas (650 páginas) el primero, y 317 (634
páginas) el segundo.
- Encuadernado en piel sobre tabla.
- Papel verjurado de fabricación especial con las mismas
características que el utilizado por Gutenberg. Lleva las mismas marcas al
agua que el original.
- Dos tomos facsímiles y libro estudio.
Estudio realizado por los profesores
Eva Hanebutt-Benz (Directora del Museo Gutenberg de Maguncia) y
Hans-Joachim Koppitz (Profesor Emérito de la Universidad Johannes
Gutenberg de Maguncia), así como trabajos de los profesores Julián
Martín Abad (Jefe del Servicio de Manuscritos, Incunables y Raros de
la Biblioteca Nacional de Madrid), Eberhard König (Konthistorischer
Institut Freie Universität-Berlin), Lotte Hellinga (Secretario
General del Consorcio de Bibliotecas Europeas de Investigación) y Mª.
del Carmen Monje (Directora de la Biblioteca Pública del Estado en
Burgos), siendo todo ello coordinado por Dietrich Briesemeister
(Ex-Director del Instituto Iberoamericano en Berlín Patrimonio Cultural
Prusiano). El libro estudio incluye los trabajos traducidos en inglés,
español y alemán realizados por Corinna Sussebach, Sarah Joanne Whyte,
Vicente Gómez e Isabel Moyano Andrés.
|
# |